Misión a Egipto [Metron-Faith-William]
D. Gray man Rol :: El mundo :: Africa
Página 4 de 5. • Compartir •
Página 4 de 5. •
1, 2, 3, 4, 5 
Re: Misión a Egipto [Metron-Faith-William]
Las palabras de mi compañera hicieron que la mujer comenzara a caminar. Seguramente la forma en la que le hablo, hizo que recapacitara sobre si debía o no acompañarnos. Al ver como la supuesta arqueóloga caminaba en dirección a las escaleras, yo también seguí la misma dirección que mis dos acompañantes.
Comencé a subir las escaleras delante de la mujer, la cual se medio escondía detrás mía, seguramente a causa del miedo que aun llevaba en el cuerpo. Tras haber subido todos los escalones, nos encontrábamos en un estrecho pasillo que conducía a una nueva habitación, la cual se podía divisar al fondo.
Dado a que no había más camino que recorrer, seguí adelante sin detenerme. Había unas pocas antorchas que iluminaban un poco el lúgubre pasillo y aunque eran pocas daban la suficiente luz como para ver por donde pisábamos. Caminaba con mi inocencia desactivada, pero en alerta por un posible ataque, ya que no había forma de saber que había en la siguiente cámara.
Al entrar en la nueva habitación, no pude evitar mover la cabeza hacia el lado izquierdo y cerrar los ojos, para no contemplar la horrible escena que había allí. La habitación era más amplia y alta que las otras en las que habíamos estado. Numerosas antorchas iluminaban el lugar, al igual que varias estatuas en ambos lados de la sala, al igual se podían apreciar una larga mesa de piedra, como si fuera usada a modo de comedor o simplemente para celebrar alguna reunión. Lo que más llamaba la atención era que el cuerpo del líder de los saqueadores, se encontraba empalado en el medio de la mesa, clavado con lo que parecía una lanza que brillaba con una luz clara.
La sangre recorría la mesa y un charco de ese espeso líquido, se había amontonado alrededor del cuerpo. Si la tenebrosa escena había sido difícil de contemplar para mí, la mujer que iba detrás de mí y que hasta ese momento, había logrado acallar sus gimoteos de miedo. Nuevamente comenzó a gritar de miedo, ante lo que sus cansados ojos estaban viendo.
En cuanto los gritos volvieron a hacer su aparición, note como una rápida brisa de aire, chocaba contra mi rostro. Eso hizo que abriera los ojos lo más rápido que pude, después de todo allí no había forma de que entrara aire fresco. Medio segundo después los gritos de la mujer cesaron, lo que me pareció tan extraño que no pude evitar girar mi cabeza hacia la mujer.
Si la escena del hombre empañado me pareció horrible, la que estaba contemplando era de un estilo parecido. La supuesta arqueóloga tenía el pecho atravesado por un brazo, que le había sido clavado atraves de la espalda, además tenía la garganta degollada. Las gotas de sangre recorrían todo su cuerpo y caían finalmente al viejo suelo de piedra.
El responsable de aquel acto estaba aun detrás de ella. No era otro que un nivel 3 de color azul celeste, sus dedos estaban afilados como las garras de un halcón, además de tener dos largas cuchillas que le salían de los antebrazos.
-Hola exorcistas- dijo riendo el recién aparecido, -ahora os matare personalmente- dijo entre risas en nivel 3.
Comencé a subir las escaleras delante de la mujer, la cual se medio escondía detrás mía, seguramente a causa del miedo que aun llevaba en el cuerpo. Tras haber subido todos los escalones, nos encontrábamos en un estrecho pasillo que conducía a una nueva habitación, la cual se podía divisar al fondo.
Dado a que no había más camino que recorrer, seguí adelante sin detenerme. Había unas pocas antorchas que iluminaban un poco el lúgubre pasillo y aunque eran pocas daban la suficiente luz como para ver por donde pisábamos. Caminaba con mi inocencia desactivada, pero en alerta por un posible ataque, ya que no había forma de saber que había en la siguiente cámara.
Al entrar en la nueva habitación, no pude evitar mover la cabeza hacia el lado izquierdo y cerrar los ojos, para no contemplar la horrible escena que había allí. La habitación era más amplia y alta que las otras en las que habíamos estado. Numerosas antorchas iluminaban el lugar, al igual que varias estatuas en ambos lados de la sala, al igual se podían apreciar una larga mesa de piedra, como si fuera usada a modo de comedor o simplemente para celebrar alguna reunión. Lo que más llamaba la atención era que el cuerpo del líder de los saqueadores, se encontraba empalado en el medio de la mesa, clavado con lo que parecía una lanza que brillaba con una luz clara.
La sangre recorría la mesa y un charco de ese espeso líquido, se había amontonado alrededor del cuerpo. Si la tenebrosa escena había sido difícil de contemplar para mí, la mujer que iba detrás de mí y que hasta ese momento, había logrado acallar sus gimoteos de miedo. Nuevamente comenzó a gritar de miedo, ante lo que sus cansados ojos estaban viendo.
En cuanto los gritos volvieron a hacer su aparición, note como una rápida brisa de aire, chocaba contra mi rostro. Eso hizo que abriera los ojos lo más rápido que pude, después de todo allí no había forma de que entrara aire fresco. Medio segundo después los gritos de la mujer cesaron, lo que me pareció tan extraño que no pude evitar girar mi cabeza hacia la mujer.
Si la escena del hombre empañado me pareció horrible, la que estaba contemplando era de un estilo parecido. La supuesta arqueóloga tenía el pecho atravesado por un brazo, que le había sido clavado atraves de la espalda, además tenía la garganta degollada. Las gotas de sangre recorrían todo su cuerpo y caían finalmente al viejo suelo de piedra.
El responsable de aquel acto estaba aun detrás de ella. No era otro que un nivel 3 de color azul celeste, sus dedos estaban afilados como las garras de un halcón, además de tener dos largas cuchillas que le salían de los antebrazos.
-Hola exorcistas- dijo riendo el recién aparecido, -ahora os matare personalmente- dijo entre risas en nivel 3.

Metron-

Fecha de inscripción: 20/01/2009
Cantidad de envíos: 922
Edad: 22
Reputación: 12

Re: Misión a Egipto [Metron-Faith-William]
El escenario en la nueva cámara en la que habían ingresado era lo menos agradable. ¿Un empalado en medio de la mesa de piedra? Que poco tacto, estaba todo sucio. No se podía trabajar así (?)
Los gritos de la mujer volvían a resonar, aún aterrados, pero cansado, hasta que en un momento cesaron abruptamente. Faith, que había tomado la delantera al ascender por las escaleras, miró sobre su hombro y sólo pudo ver a su compañero observaba inmóvil y mudo algo, y que tras él había un tipo de Akuma que no había visto antes, con una armadura que sólo dejaba a la vista su boca.
-Hola exorcistas, ahora os mataré personalmente -saludó entre risas el nivel tres, pateando a un lado el cuerpo sin vida de la arqueóloga como si no quisiera que le estorbara en plena batalla.
Antes de poder darse cuenta en el lío que se habían metido, el Akuma ya se había acercado hacia ellos y les había arremetido con unos rápidos y potentes golpes. A Metron en la espalda y a Faith en el pecho. El golpe la mandó hacia la mesa de piedra y su espalda chocó contra el empalado saqueador, provocándose un poco de dolor. ¿En qué momento se había movido? Evidentemente era mucho más rápido y fuerte que Anubis o la Momia, y tampoco sabía qué era capaz de hacer.
-A-Actívate. ¡Boomerang! -musitó levantándose y lanzando su chistera hacia el aire, como si no pretendiera herir al Akuma, pero realmente permitía a Clareon hacer lo que pretendía; él decía saber qué hacer.
Mas la chistera voló por la cámara, cortando el aire, y al intentar herir al Akuma, la dura armadura de éste impidió algún daño; ni siquiera un rasguño en la pulcra y límpida superficie.
-¿Acaso pretendías herirme con eso? -preguntó burlonamente el Akuma.
Los gritos de la mujer volvían a resonar, aún aterrados, pero cansado, hasta que en un momento cesaron abruptamente. Faith, que había tomado la delantera al ascender por las escaleras, miró sobre su hombro y sólo pudo ver a su compañero observaba inmóvil y mudo algo, y que tras él había un tipo de Akuma que no había visto antes, con una armadura que sólo dejaba a la vista su boca.
-Hola exorcistas, ahora os mataré personalmente -saludó entre risas el nivel tres, pateando a un lado el cuerpo sin vida de la arqueóloga como si no quisiera que le estorbara en plena batalla.
Antes de poder darse cuenta en el lío que se habían metido, el Akuma ya se había acercado hacia ellos y les había arremetido con unos rápidos y potentes golpes. A Metron en la espalda y a Faith en el pecho. El golpe la mandó hacia la mesa de piedra y su espalda chocó contra el empalado saqueador, provocándose un poco de dolor. ¿En qué momento se había movido? Evidentemente era mucho más rápido y fuerte que Anubis o la Momia, y tampoco sabía qué era capaz de hacer.
-A-Actívate. ¡Boomerang! -musitó levantándose y lanzando su chistera hacia el aire, como si no pretendiera herir al Akuma, pero realmente permitía a Clareon hacer lo que pretendía; él decía saber qué hacer.
Mas la chistera voló por la cámara, cortando el aire, y al intentar herir al Akuma, la dura armadura de éste impidió algún daño; ni siquiera un rasguño en la pulcra y límpida superficie.
-¿Acaso pretendías herirme con eso? -preguntó burlonamente el Akuma.
_________________
Faith-Rango C: 43 puntos
Jasdevi-Noah: 52 puntos





Ava made by Natsu, Firma made by Klaud~

Faith E. Wippler-

Fecha de inscripción: 28/03/2009
Cantidad de envíos: 374
Edad: 15
Localización: En Macondo~
Reputación: 4
Re: Misión a Egipto [Metron-Faith-William]
Aprovechando que aun estaba algo perplejo ante las escenas que acababa de ver, el nivel 3 aprovecho para golpearme por la espalda, lo que me hizo volar varios metros, antes de terminar boca abajo en el suelo. Estando en esa posición, no podía dejar de darle vueltas a lo que acababa de pasar, ya que habían matado a todos a los que se suponía que debía de proteger.
-Sois unos debiluchos- dijo riendo el nivel 3, -una que no me hace ni cosquillas y el otro que parece que se ha rendido, os hare pedazos muy lentamente-
Al escuchar las palabras del akuma, reaccione y me puse en pie. Debía destruirle, no podía dejar que aquella máquina de matar siguiera suelta despedazando a todos los humanos que quisiera.
-No eres el primer nivel 3 que veo, pero por lo visto todos sois igual de despreciables- dije activando mi inocencia al segundo nivel.
No tarde demasiado en lanzarme hacia el akuma, que aun reía de manera burlona. Le lance varios golpes con mi arma, pero consiguió esquivarlos sin muchos esfuerzos, conforme evitaba ser golpeado por la hoja de mi arma, su risa iba en aumento, como si de esa manera tratara de mostrar el poco nivel que tenía, para poder hacerle frente.
En uno de esos golpes mi arma se clavo en el suelo y la zona alrededor del golpe se resquebrajo. Aprovechando que estaba ocupando sacando mi alabarda del suelo, el nivel 3 me lanzo un puñetazo al costado izquierdo, tras eso levante mi arma para tratar de golpearlo, pero antes de poder hacer algo ya había recibido una patada en el pecho.
El último golpe me hizo estrellarme contra una de las estatuas que había a en los lados de la habitación. Las zonas en las que me había golpeado me dolían considerablemente, lo que hacía mas difícil que pudiera ponerme en pie, pero tenía que tratar de sobreponerme al dolor para destruir al akuma que amenazaba con matarnos.
-Sois unos debiluchos- dijo riendo el nivel 3, -una que no me hace ni cosquillas y el otro que parece que se ha rendido, os hare pedazos muy lentamente-
Al escuchar las palabras del akuma, reaccione y me puse en pie. Debía destruirle, no podía dejar que aquella máquina de matar siguiera suelta despedazando a todos los humanos que quisiera.
-No eres el primer nivel 3 que veo, pero por lo visto todos sois igual de despreciables- dije activando mi inocencia al segundo nivel.
No tarde demasiado en lanzarme hacia el akuma, que aun reía de manera burlona. Le lance varios golpes con mi arma, pero consiguió esquivarlos sin muchos esfuerzos, conforme evitaba ser golpeado por la hoja de mi arma, su risa iba en aumento, como si de esa manera tratara de mostrar el poco nivel que tenía, para poder hacerle frente.
En uno de esos golpes mi arma se clavo en el suelo y la zona alrededor del golpe se resquebrajo. Aprovechando que estaba ocupando sacando mi alabarda del suelo, el nivel 3 me lanzo un puñetazo al costado izquierdo, tras eso levante mi arma para tratar de golpearlo, pero antes de poder hacer algo ya había recibido una patada en el pecho.
El último golpe me hizo estrellarme contra una de las estatuas que había a en los lados de la habitación. Las zonas en las que me había golpeado me dolían considerablemente, lo que hacía mas difícil que pudiera ponerme en pie, pero tenía que tratar de sobreponerme al dolor para destruir al akuma que amenazaba con matarnos.

Metron-

Fecha de inscripción: 20/01/2009
Cantidad de envíos: 922
Edad: 22
Reputación: 12

Re: Misión a Egipto [Metron-Faith-William]
Era rápido, era fuerte y era inteligente. Aquello sobrepasaba con creces a un nivel 1 y superaba al nivel 2, por lo que Faith, recién en ese instante, descartó la idea de que fuera aquello último. No importaba que los de segundo nivel cambiaran de aspecto, éste no podía ser uno de ellos.
-Clareon... ¿qué hacer? -preguntó mentalmente a su Inocencia, esperando una táctica para destrozar a aquello que los estaba atacando.Mas la voz no respondió y Faith sólo escuchaba los lamentos de la pirámide. Resignada a tener que pensar, como nunca, por sí sola, observó al Akuma golpear a su camarada y a éste estrellarse contra una estatua-. ¡Dual Slash! -exclamó lanzando su chistera hacia el Akuma.
Éste no necesitó ni voltearse para esquivar el primer corte y atacar a Faith. Con una patada a su espalda, el Akuma lanzó a Faith hacia donde estaba Metron, completamente desarmada. Aquello lo vio como una ventaja por un instante, pero al sentir como la chistera, a la cual por un descuido perdió de vista al atacar a la exorcista, realizaba un intento de corte en su espalda, logrando rayar su armadura brillante y dura, notó que la habilidad del arma no era tan simple como volar.
-Que patética excusa de ataque -rió el Akuma, recibiendo el segundo corte obligatorio del Dual Slash de Clareon, el cual volvió inmediatamente a las manos de su dueña.
Ubicándose en el centro de la cámara y sin permitir que los exorcistas se incorporaran rápidamente, alzó los brazos y la pirámide comenzó a remecerse violentamente. Faith, quien había intentando levantarse ignorando el dolor de espaldas, cayó nuevamente al suelo sobre su hombro izquierdo, lastimándose ligearmente.
-Dual Slash -aún en el suelo, lanzó al aire y sin ver la dirección a su chistera, logrando que ésta realizara nuevamente dos cortes justo en el mismo lugar que los primeros.
Mas el Akuma, pese a que sus rayaduras comenzaron a volverse más profundas, no parecía estar muy afectado y continuaba haciendo remecer la pirámide. La estaba moviendo de lugar, pero no sabían hacia donde.
-Clareon... ¿qué hacer? -preguntó mentalmente a su Inocencia, esperando una táctica para destrozar a aquello que los estaba atacando.Mas la voz no respondió y Faith sólo escuchaba los lamentos de la pirámide. Resignada a tener que pensar, como nunca, por sí sola, observó al Akuma golpear a su camarada y a éste estrellarse contra una estatua-. ¡Dual Slash! -exclamó lanzando su chistera hacia el Akuma.
Éste no necesitó ni voltearse para esquivar el primer corte y atacar a Faith. Con una patada a su espalda, el Akuma lanzó a Faith hacia donde estaba Metron, completamente desarmada. Aquello lo vio como una ventaja por un instante, pero al sentir como la chistera, a la cual por un descuido perdió de vista al atacar a la exorcista, realizaba un intento de corte en su espalda, logrando rayar su armadura brillante y dura, notó que la habilidad del arma no era tan simple como volar.
-Que patética excusa de ataque -rió el Akuma, recibiendo el segundo corte obligatorio del Dual Slash de Clareon, el cual volvió inmediatamente a las manos de su dueña.
Ubicándose en el centro de la cámara y sin permitir que los exorcistas se incorporaran rápidamente, alzó los brazos y la pirámide comenzó a remecerse violentamente. Faith, quien había intentando levantarse ignorando el dolor de espaldas, cayó nuevamente al suelo sobre su hombro izquierdo, lastimándose ligearmente.
-Dual Slash -aún en el suelo, lanzó al aire y sin ver la dirección a su chistera, logrando que ésta realizara nuevamente dos cortes justo en el mismo lugar que los primeros.
Mas el Akuma, pese a que sus rayaduras comenzaron a volverse más profundas, no parecía estar muy afectado y continuaba haciendo remecer la pirámide. La estaba moviendo de lugar, pero no sabían hacia donde.
_________________
Faith-Rango C: 43 puntos
Jasdevi-Noah: 52 puntos





Ava made by Natsu, Firma made by Klaud~

Faith E. Wippler-

Fecha de inscripción: 28/03/2009
Cantidad de envíos: 374
Edad: 15
Localización: En Macondo~
Reputación: 4
Re: Misión a Egipto [Metron-Faith-William]
Me puse en pie al mismo tiempo que mi compañera era enviada junto a mí, justo después la pirámide comenzó a temblar nuevamente como si se moviera a otro lado. Ahora estaba claro que ese nivel 3 era el responsable de la aparición y desaparición de la pirámide. Daba igual los motivos que tuviera, tratándose de un akuma no podían ser buenos y debíamos de detenerlo.
Cuando la inocencia de Faith golpeo al akuma azulado en la espalda, lance mi alabarda para hacia uno de los lados de mi enemigo. La trayectoria de mi arma hizo que no le golpeara en la ida sino que en la vuelta le cortara donde lo hizo la chistera de la pequeña exorcista. Cuando el arma volvió a mis manos, comencé a correr por uno de los lados de la gran habitación, dándole la vuelta poco a poco al nivel 3, hasta poder visualizar su espalda y por lo tanto los cortes que le hicimos.
-Con todos esos cortes parece que su dura armadura ha sido perforada- pensé al ver la zona en la que fue golpeado.
No tarde en precipitarme hacia aquel poderoso enemigo, mientras corría no taba como el cansancio era mayor que al comenzar la pelea, pero sin duda lo que más me molestaba era el dolor de los golpes recibidos. Pese a todo logre llegar hasta mi objetivo, pero antes de poder golpearle este si dio la vuelta y la pirámide hizo otro movimiento brusco, parecía que habíamos llegado a nuestro destino.
-Es hora de que muráis exorcistas- dijo riendo el nivel 3.
Cuando la inocencia de Faith golpeo al akuma azulado en la espalda, lance mi alabarda para hacia uno de los lados de mi enemigo. La trayectoria de mi arma hizo que no le golpeara en la ida sino que en la vuelta le cortara donde lo hizo la chistera de la pequeña exorcista. Cuando el arma volvió a mis manos, comencé a correr por uno de los lados de la gran habitación, dándole la vuelta poco a poco al nivel 3, hasta poder visualizar su espalda y por lo tanto los cortes que le hicimos.
-Con todos esos cortes parece que su dura armadura ha sido perforada- pensé al ver la zona en la que fue golpeado.
No tarde en precipitarme hacia aquel poderoso enemigo, mientras corría no taba como el cansancio era mayor que al comenzar la pelea, pero sin duda lo que más me molestaba era el dolor de los golpes recibidos. Pese a todo logre llegar hasta mi objetivo, pero antes de poder golpearle este si dio la vuelta y la pirámide hizo otro movimiento brusco, parecía que habíamos llegado a nuestro destino.
-Es hora de que muráis exorcistas- dijo riendo el nivel 3.

Metron-

Fecha de inscripción: 20/01/2009
Cantidad de envíos: 922
Edad: 22
Reputación: 12

Re: Misión a Egipto [Metron-Faith-William]
Al moverse bruscamente, asentándose en el paraje que el Akuma había escogido aquella ocasión, la pirámide dejó de remecerse, permitiendo que los exorcistas pudieran incorporarse luego de estar tan inestablemente al interior de la cámara de la tumba del faraón Merenptah.
-Es hora de que muráis exorcistas -el Akuma reía, confiado de su victoria y rápidamente hacía nuevos gestos con sus mano, apuntando el cielo techado y las paredes de la habitación en la que se encontraban.
Ya se había dejado de mover la pirámide, pero ahora nuevos sonidos parecidos engranajes resonaban al interior de la cámara, pero siendo aquel sonido claramente producido por las antiquísimas piedras por las que estaban construidas la pirámide. ¿Acaso aquella era la habilidad del Akuma? ¿Mover las piedras? ¿Acaso por eso era que de tercer nivel podía mover la pirámide?
Repentinamente y sin detener el sonido de las piedras moviéndose con cierta dificultad -desde su construcción hasta ese día había pasado mucho tiempo, por lo que era lógico que fuera difícil moverlas de su lugar hasta para el Akuma, habilidosos en mover las rocas- el Akuma volvió a reír y, movilizando con precisión las piedras mayores, también comenzó a mover las rocas más pequeñas, las cuales eran más sencillas de levantar y lanzar como proyectiles hacia los exorcistas.
-¿Piedras? -se preguntó esquivando a penas unas piedritas que le eran lanzadas con velocidad y fuerza hacia ella. El dolor de su hombro había aminorado bastante, aunque su espalda no parecía ir por el mismo camino. Un molesto dolor aún le recorría la espalda, haciendo aún más lentos sus movimientos, sin contar que en sí tenía ella pocos reflejos-. ¿Ah? Pero... ¿puedes? Entonc-- -una piedra impactó contra su hombro izquierdo, interrumpiendo su charla con Clareon y provocando que el dolor retornara.
Ignoró el molesto punzón de su hombro y con su brazo derecho, tomó firmemente por el ala a su chistera cerrada y observó al Akuma. Luego, alzó la mirada y con un gesto preciso y brusco de muñeca, abrió la chistera antes de lanzarla hacia el cielo.
-Llora... Clareon's tears -dijo antes que la Inocencia abandonara su mano.
La chistera, tal cual como siempre al activarse, se aplanó y emergieron las hojas cortantes unidas en forma de S. De la parte central, donde se unían todas las hojas filosas, algo brotó rápidamente; algo que parecía ser agua o lágrimas. Siguiendo su usual curso, la chistera giraba sobre su propio eje cortando el aire y las gruesas gotas que habían brotado desde su parte central comenzaron a dispersarse por el aire, cayendo sobre los tesoros, las paredes, los exorcistas y el Akuma.
Sin embargo, sobre los objetos y los exorcistas parecía resultar algo completamente inocuo, mas al entrar en contacto con la armadura del Akuma, algo distinto ocurrió. Lentamente, las gotas comenzaron a carcomer la armadura. Por supuesto, no fue algo sumamente grave, pero sí logró hacer más daño que el Dual Slash o Boomerang, y aquello era bastante para ellos, que se encontraban en desventaja pese a ser dos contra uno.
-Es hora de que muráis exorcistas -el Akuma reía, confiado de su victoria y rápidamente hacía nuevos gestos con sus mano, apuntando el cielo techado y las paredes de la habitación en la que se encontraban.
Ya se había dejado de mover la pirámide, pero ahora nuevos sonidos parecidos engranajes resonaban al interior de la cámara, pero siendo aquel sonido claramente producido por las antiquísimas piedras por las que estaban construidas la pirámide. ¿Acaso aquella era la habilidad del Akuma? ¿Mover las piedras? ¿Acaso por eso era que de tercer nivel podía mover la pirámide?
Repentinamente y sin detener el sonido de las piedras moviéndose con cierta dificultad -desde su construcción hasta ese día había pasado mucho tiempo, por lo que era lógico que fuera difícil moverlas de su lugar hasta para el Akuma, habilidosos en mover las rocas- el Akuma volvió a reír y, movilizando con precisión las piedras mayores, también comenzó a mover las rocas más pequeñas, las cuales eran más sencillas de levantar y lanzar como proyectiles hacia los exorcistas.
-¿Piedras? -se preguntó esquivando a penas unas piedritas que le eran lanzadas con velocidad y fuerza hacia ella. El dolor de su hombro había aminorado bastante, aunque su espalda no parecía ir por el mismo camino. Un molesto dolor aún le recorría la espalda, haciendo aún más lentos sus movimientos, sin contar que en sí tenía ella pocos reflejos-. ¿Ah? Pero... ¿puedes? Entonc-- -una piedra impactó contra su hombro izquierdo, interrumpiendo su charla con Clareon y provocando que el dolor retornara.
Ignoró el molesto punzón de su hombro y con su brazo derecho, tomó firmemente por el ala a su chistera cerrada y observó al Akuma. Luego, alzó la mirada y con un gesto preciso y brusco de muñeca, abrió la chistera antes de lanzarla hacia el cielo.
-Llora... Clareon's tears -dijo antes que la Inocencia abandonara su mano.
La chistera, tal cual como siempre al activarse, se aplanó y emergieron las hojas cortantes unidas en forma de S. De la parte central, donde se unían todas las hojas filosas, algo brotó rápidamente; algo que parecía ser agua o lágrimas. Siguiendo su usual curso, la chistera giraba sobre su propio eje cortando el aire y las gruesas gotas que habían brotado desde su parte central comenzaron a dispersarse por el aire, cayendo sobre los tesoros, las paredes, los exorcistas y el Akuma.
Sin embargo, sobre los objetos y los exorcistas parecía resultar algo completamente inocuo, mas al entrar en contacto con la armadura del Akuma, algo distinto ocurrió. Lentamente, las gotas comenzaron a carcomer la armadura. Por supuesto, no fue algo sumamente grave, pero sí logró hacer más daño que el Dual Slash o Boomerang, y aquello era bastante para ellos, que se encontraban en desventaja pese a ser dos contra uno.
_________________
Faith-Rango C: 43 puntos
Jasdevi-Noah: 52 puntos





Ava made by Natsu, Firma made by Klaud~

Faith E. Wippler-

Fecha de inscripción: 28/03/2009
Cantidad de envíos: 374
Edad: 15
Localización: En Macondo~
Reputación: 4
Re: Misión a Egipto [Metron-Faith-William]
Las piedras de las paredes comenzaron a moverse, pero lo peor no era eso sino que algunas de ellas eran lanzadas contra nosotros. Dado al trabajo que le estaba costando mover tal cantidad de piedras, las que conseguían golpearme eran pequeñas, pero aun a si seguían llevando mucha fuerza y cada impacto resultaba doloroso.
Varias de las piedras me golpearon en la espalda, lo que hizo que me tambaleara. Eleve mi vista hacia el nivel 3 para comprobar si resultaría difícil cogerle por sorpresa, por lo que parecía cuando controlaba las piedras permanecía algo indefenso. Eso me daba la oportunidad para atacar, pero antes de poder hacer nada recibí dos impactos mas, aunque esta vez en las piernas.
-Protección divina- dije al mismo tiempo que giraba mi alabarda.
En ese momento un escudo se levanto para protegerme de los impactos de las piedras, por desgracia para Faith me encontraba muy alejado de ella como para poder cubrirla con mi técnica. Pese a todo consiguió lanzar un ataque al akuma.
Conforme la inocencia de mi compañera volaba hacia su objetivo, varias gotas eran esparcidas por toda la zona, al caerme encima no note nada especiar. Sin embargo cuando esas gotas cayeron sobre el nivel 3, estas derretían su poderosa armadura. Esa situación me daba una nueva oportunidad para atacar a nuestro enemigo y aunque no podía usar mi ataque eléctrico por la poca altura de la cámara, si podía golpearlo con toda la fuerza que pudiera.
Levante el escudo y me moví con dificultad, hasta quedar a la espalda del nivel 3. Una vez cogida la posición di un salto hacia delante y golpee con fuerza mi arma sobre las grietas que le habíamos ocasionado. Tal y como esperaba, la hoja de mi arma se clavo en la brillante armadura del akuma. Al notar como la inocencia hacia contacto con su cuerpo y como un dolor comenzaba a recorrerle, aquella maquina asesina de tercer nivel dejo de mover las piedras de las paredes y dio una fuerte patada hacia atrás.
Cuando su pie me golpeo directamente en el estomago, salí lanzado, junto a mi inocencia, para acabar chocando contra la pared en la que se encontraba la puerta por la que entramos a esa habitación. Cuando mi cuerpo toco que suelo no pude evitar llevarme las manos sobre la zona en la que recibí la fuerte patada, al mismo tiempo que tosía por la falta de aire que me produjo el impacto.
-Esto me la vais a pagar exorcistas, se acabaron los juegos- dijo el nivel 3 apuntando con sus manos hacia las estatuas de la sala.
Como si tuvieran vida propia, cuatro de las estatuas que adornaban la habitación comenzaron a moverse con dificultad, dejando tras de sí un rastro de polvo y humo.
Varias de las piedras me golpearon en la espalda, lo que hizo que me tambaleara. Eleve mi vista hacia el nivel 3 para comprobar si resultaría difícil cogerle por sorpresa, por lo que parecía cuando controlaba las piedras permanecía algo indefenso. Eso me daba la oportunidad para atacar, pero antes de poder hacer nada recibí dos impactos mas, aunque esta vez en las piernas.
-Protección divina- dije al mismo tiempo que giraba mi alabarda.
En ese momento un escudo se levanto para protegerme de los impactos de las piedras, por desgracia para Faith me encontraba muy alejado de ella como para poder cubrirla con mi técnica. Pese a todo consiguió lanzar un ataque al akuma.
Conforme la inocencia de mi compañera volaba hacia su objetivo, varias gotas eran esparcidas por toda la zona, al caerme encima no note nada especiar. Sin embargo cuando esas gotas cayeron sobre el nivel 3, estas derretían su poderosa armadura. Esa situación me daba una nueva oportunidad para atacar a nuestro enemigo y aunque no podía usar mi ataque eléctrico por la poca altura de la cámara, si podía golpearlo con toda la fuerza que pudiera.
Levante el escudo y me moví con dificultad, hasta quedar a la espalda del nivel 3. Una vez cogida la posición di un salto hacia delante y golpee con fuerza mi arma sobre las grietas que le habíamos ocasionado. Tal y como esperaba, la hoja de mi arma se clavo en la brillante armadura del akuma. Al notar como la inocencia hacia contacto con su cuerpo y como un dolor comenzaba a recorrerle, aquella maquina asesina de tercer nivel dejo de mover las piedras de las paredes y dio una fuerte patada hacia atrás.
Cuando su pie me golpeo directamente en el estomago, salí lanzado, junto a mi inocencia, para acabar chocando contra la pared en la que se encontraba la puerta por la que entramos a esa habitación. Cuando mi cuerpo toco que suelo no pude evitar llevarme las manos sobre la zona en la que recibí la fuerte patada, al mismo tiempo que tosía por la falta de aire que me produjo el impacto.
-Esto me la vais a pagar exorcistas, se acabaron los juegos- dijo el nivel 3 apuntando con sus manos hacia las estatuas de la sala.
Como si tuvieran vida propia, cuatro de las estatuas que adornaban la habitación comenzaron a moverse con dificultad, dejando tras de sí un rastro de polvo y humo.

Metron-

Fecha de inscripción: 20/01/2009
Cantidad de envíos: 922
Edad: 22
Reputación: 12

Re: Misión a Egipto [Metron-Faith-William]
Las gotas de ácido carcomían la brillante y sólida armadura lentamente, dejando agujeros en ella que incluso con el roce del aire le provocaban dolor al Akuma, puesto que habían sido provocados por Inocencia. Claramente pudo continuar moviéndose, ya que al intentar Metron atacarlo, éste fue lanzado hacia atrás de una patada. El ataque de Clareon, en sí, había servido, pero no lo suficiente como para disminuir significativamente la fuerza del Akuma.
-Otra... Clareon's tears -pronunció a sabiendas que si la primera vez había logrado crear agujeros en la armadura, una segunda podría herirlo aún más y darles así ventaja sobre aquel poderoso enemigo.
La chistera que recién había vuelto a sus manos, volvió a abandonarlas y comenzó a describir su órbita por el aire al interior de la cámara, regando por doquier las lágrimas de Inocencia que podían ser completamente inofensivas o ciertamente dañidas.
Mas, al verse nuevamente desarmada y concentrada en el caer de una pequeña lágrima perfectamente redonda sobre el coronilla cubierta por el casco metálico del caballero medieval que los estaba atacando, no se dio cuenta del nuevo movimiento que el mismo había hecho. Una de las cuatro estatuas de piedra, la que tenía la figura del Dios Ra, el mítico "Gran Dios" y símbolo de la luz en Egipto, capturó a Faith por la espalda, impidiendo que pudiese recibir en sus manos la Inocencia que recién había terminado su viaje, logrando disminuir las fuerzas del Akuma y aumentar sus posibilidades de victoria.
-¡Clareon! -intentaba librarse del agarre de piedra de la estatua, pero ésta, dócil y obediente ante el Akuma, no hizo más que ejercer más presión sobre su captura, quitándole el aliento.
Quizás había logrado inflingirle un daño significativo -recién en ese instante podía decirse así- al Akuma, pero sin su arma no era más que una simple niña capturada por una estatua de Ra. Tal vez ya había hecho su trabajo, así que simplemente miró a Metron y esperó... no lo quedaba nada más que hacer.
-Otra... Clareon's tears -pronunció a sabiendas que si la primera vez había logrado crear agujeros en la armadura, una segunda podría herirlo aún más y darles así ventaja sobre aquel poderoso enemigo.
La chistera que recién había vuelto a sus manos, volvió a abandonarlas y comenzó a describir su órbita por el aire al interior de la cámara, regando por doquier las lágrimas de Inocencia que podían ser completamente inofensivas o ciertamente dañidas.
Mas, al verse nuevamente desarmada y concentrada en el caer de una pequeña lágrima perfectamente redonda sobre el coronilla cubierta por el casco metálico del caballero medieval que los estaba atacando, no se dio cuenta del nuevo movimiento que el mismo había hecho. Una de las cuatro estatuas de piedra, la que tenía la figura del Dios Ra, el mítico "Gran Dios" y símbolo de la luz en Egipto, capturó a Faith por la espalda, impidiendo que pudiese recibir en sus manos la Inocencia que recién había terminado su viaje, logrando disminuir las fuerzas del Akuma y aumentar sus posibilidades de victoria.
-¡Clareon! -intentaba librarse del agarre de piedra de la estatua, pero ésta, dócil y obediente ante el Akuma, no hizo más que ejercer más presión sobre su captura, quitándole el aliento.
Quizás había logrado inflingirle un daño significativo -recién en ese instante podía decirse así- al Akuma, pero sin su arma no era más que una simple niña capturada por una estatua de Ra. Tal vez ya había hecho su trabajo, así que simplemente miró a Metron y esperó... no lo quedaba nada más que hacer.
_________________
Faith-Rango C: 43 puntos
Jasdevi-Noah: 52 puntos





Ava made by Natsu, Firma made by Klaud~

Faith E. Wippler-

Fecha de inscripción: 28/03/2009
Cantidad de envíos: 374
Edad: 15
Localización: En Macondo~
Reputación: 4
Re: Misión a Egipto [Metron-Faith-William]
Recogí mi inocencia y me puse en pie lo más rápido que pude, ya que el dolor del último golpe era mayor que el del resto que había recibido hasta ese momento. No había tiempo de quejarse, ni de lamentarse, debía acabar con ese akuma antes de que el consiguiera matarnos a nosotros.
En ese momento Faith lanzo un nuevo ataque hacia el nivel 3. Era igual al último que lanzo y numerosas gotas salpicaron por toda la habitación, nuevamente las gotas no tenían ningún efecto en mi, al igual que tampoco lo tenían en el suelo ni en las estatuas que se movían. Sin embargo el akuma comenzó a retorcerse de dolor al comprobar cómo esas gotas dañaban su cuerpo.
Al igual que hiciera antes, iba a correr para golpear a nuestro enemigo, pero vi como una de las estatuas agarraba a mi compañera y como otra de ellas, estaba a pocos metros de mi. Lo raro era que las otras dos se quedaron paradas, como si debido al estado de dolor del akuma hubiera perdido el control sobre ellas.
-Alabarda voladora- susurre antes de lanzar mi arma.
Mi inocencia voló y secciono por la mitad a la estatua que tenia cogida a Faith, tras lo que volvió a mis manos justo a tiempo para poder bloquear un golpe de la estatua que estaba próxima a mí, tenía la cabeza del dios Osiris, también conocido como el dios de la resurrección.
El golpe hizo que retrocediera un metro. No estaba en mis mejores condiciones y detener un golpe de una estatua, que mediría alrededor de los dos metros y medio, resulto algo trabajoso. Tras detener el golpe di un salto hacia la cabeza de Osiris y le aseste un golpe que la hizo añicos. Para un arma normal y corriente podría resultar imposible destrozar aquella cabeza con un golpe, pero para un arma creada a partir de la inocencia, era algo bastante fácil.
En ese momento Faith lanzo un nuevo ataque hacia el nivel 3. Era igual al último que lanzo y numerosas gotas salpicaron por toda la habitación, nuevamente las gotas no tenían ningún efecto en mi, al igual que tampoco lo tenían en el suelo ni en las estatuas que se movían. Sin embargo el akuma comenzó a retorcerse de dolor al comprobar cómo esas gotas dañaban su cuerpo.
Al igual que hiciera antes, iba a correr para golpear a nuestro enemigo, pero vi como una de las estatuas agarraba a mi compañera y como otra de ellas, estaba a pocos metros de mi. Lo raro era que las otras dos se quedaron paradas, como si debido al estado de dolor del akuma hubiera perdido el control sobre ellas.
-Alabarda voladora- susurre antes de lanzar mi arma.
Mi inocencia voló y secciono por la mitad a la estatua que tenia cogida a Faith, tras lo que volvió a mis manos justo a tiempo para poder bloquear un golpe de la estatua que estaba próxima a mí, tenía la cabeza del dios Osiris, también conocido como el dios de la resurrección.
El golpe hizo que retrocediera un metro. No estaba en mis mejores condiciones y detener un golpe de una estatua, que mediría alrededor de los dos metros y medio, resulto algo trabajoso. Tras detener el golpe di un salto hacia la cabeza de Osiris y le aseste un golpe que la hizo añicos. Para un arma normal y corriente podría resultar imposible destrozar aquella cabeza con un golpe, pero para un arma creada a partir de la inocencia, era algo bastante fácil.

Metron-

Fecha de inscripción: 20/01/2009
Cantidad de envíos: 922
Edad: 22
Reputación: 12

Re: Misión a Egipto [Metron-Faith-William]
Viéndose nuevamente libre gracias a su compañero, Faith se acercó con paso ligero y descordinado hacia su arma tendida inmóvil y aún activada sobre el suelo polvoriento y sucio. Cogiéndola por el centro donde se unían las cuchillas que formaban la letra "S", le quitó el polvo y observó que estuviera en perfectas condiciones, ignorando que aún se encontraba en pleno encuentro contra un nivel tres y dos estatuas de piedra que temblaban como si quisieran moverse, pero el Akuma no lograra animarlas más que aquello.
Al estar haciéndole aquella revisión casi técnica a su chistera abierta, vio de reojo el lazo rojo atado a su muñeca y recordó fugazmente lo vivido en México. Si había sobrevivido a eso y saber enfrentarlo hasta el límite de sus fuerzas, ¿por qué no ahora también? Además poseía la "ventaja", por nombrarlo de alguna manera, de haber entrado nuevamente en aquel estado calmo que apenas y lograba inmutarla, y que le permitía ignorar cualquier sentimiento, dolencia o pensamiento lógico que cruzara por su mente.
-Boomerang -conjuró lanzando con un gesto rápido hacia las dos estatuas que parecían querer entrar en acción, pero el control del Akuma no era suficiente por el ardor que le provocaban las zonas carcomidas de la armadura por las lágrimas de Clareon.
Pese a que resultó un movimiento exitoso -el filo de las cuchillas cortó sin problema un material tan común como la piedra al ser Inocencia-, el cuerpo de Faith comenzaba a exigirle un alto. Los golpes recibidos la tenían con una constante sensación de que la habían apedreado (aunque sí había recibido piedrazos, de hecho) durante horas en todo el cuerpo.
-Mañana doler de seguro -murmuró con aquel optimismo que la caracterizaba, recibiendo la chistera en sus manos y quitándole los restos de piedra y polvillo de éste que había quedado luego de cercenar a las estatuas.
Ignorando el dolor de su cuerpo y que éste incrementaba mientras más movimientos bruscos hiciera, volvió a tomar su arma y observó con cuidado al Akuma de brillante armadura agujerada y carcomida que estaba en el centro de la cámara. Aquella aura negra y densa que siempre veía en las máquinas del Conde (aunque no tan densa como en el sujeto que había visto en Estados Unidos) estaba igualmente presente en el de tercer nivel, pero al parecer, donde habían atacado Metron y ella con sus respectivas Inocencias habían huecos sin negrura.
-¡Dual Slash! -la chistera nuevamente recorría el aire cortando el viento y lanzándose al ataque del tercer nivel, el cual no podía esquivar con la misma facilidad que antes por las heridas en su armadura.
-Malditas ratas, ¡les cortaré la cabeza y me la colgaré al cuello como trofeo! -dijo antes de recibir concientemente los cortes diagonales de Clareon sobre el pecho, pues sabía que si los recibía en la espalda ya dañada anteriormente acumularía daño en el mismo sitio, lo que le impediría moverse bien y acabar con ellos.
Al estar haciéndole aquella revisión casi técnica a su chistera abierta, vio de reojo el lazo rojo atado a su muñeca y recordó fugazmente lo vivido en México. Si había sobrevivido a eso y saber enfrentarlo hasta el límite de sus fuerzas, ¿por qué no ahora también? Además poseía la "ventaja", por nombrarlo de alguna manera, de haber entrado nuevamente en aquel estado calmo que apenas y lograba inmutarla, y que le permitía ignorar cualquier sentimiento, dolencia o pensamiento lógico que cruzara por su mente.
-Boomerang -conjuró lanzando con un gesto rápido hacia las dos estatuas que parecían querer entrar en acción, pero el control del Akuma no era suficiente por el ardor que le provocaban las zonas carcomidas de la armadura por las lágrimas de Clareon.
Pese a que resultó un movimiento exitoso -el filo de las cuchillas cortó sin problema un material tan común como la piedra al ser Inocencia-, el cuerpo de Faith comenzaba a exigirle un alto. Los golpes recibidos la tenían con una constante sensación de que la habían apedreado (aunque sí había recibido piedrazos, de hecho) durante horas en todo el cuerpo.
-Mañana doler de seguro -murmuró con aquel optimismo que la caracterizaba, recibiendo la chistera en sus manos y quitándole los restos de piedra y polvillo de éste que había quedado luego de cercenar a las estatuas.
Ignorando el dolor de su cuerpo y que éste incrementaba mientras más movimientos bruscos hiciera, volvió a tomar su arma y observó con cuidado al Akuma de brillante armadura agujerada y carcomida que estaba en el centro de la cámara. Aquella aura negra y densa que siempre veía en las máquinas del Conde (aunque no tan densa como en el sujeto que había visto en Estados Unidos) estaba igualmente presente en el de tercer nivel, pero al parecer, donde habían atacado Metron y ella con sus respectivas Inocencias habían huecos sin negrura.
-¡Dual Slash! -la chistera nuevamente recorría el aire cortando el viento y lanzándose al ataque del tercer nivel, el cual no podía esquivar con la misma facilidad que antes por las heridas en su armadura.
-Malditas ratas, ¡les cortaré la cabeza y me la colgaré al cuello como trofeo! -dijo antes de recibir concientemente los cortes diagonales de Clareon sobre el pecho, pues sabía que si los recibía en la espalda ya dañada anteriormente acumularía daño en el mismo sitio, lo que le impediría moverse bien y acabar con ellos.
_________________
Faith-Rango C: 43 puntos
Jasdevi-Noah: 52 puntos





Ava made by Natsu, Firma made by Klaud~

Faith E. Wippler-

Fecha de inscripción: 28/03/2009
Cantidad de envíos: 374
Edad: 15
Localización: En Macondo~
Reputación: 4
Re: Misión a Egipto [Metron-Faith-William]
Me encontraba cada vez mas agotado por el esfuerzo físico que estaba realizando, pero no podía parar ahora, debía hacer un esfuerzo y seguir luchando contra el único enemigo que quedaba en pie. Con las estatuas fuera de escena y el nivel 3 herido por los continuos ataques que las dos inocencias habían hecho en su ahora polvorienta armadura, estábamos a un paso de terminar con el misterio de la pirámide.
Al ver como Faith lograba golpear nuevamente al akuma, no tarde en correr hacia nuestro enemigo, para tratar de asestarle un nuevo golpe con mi alabarda. Aprovechando que el akuma se tambaleaba por el ataque de mi compañera, le golpee con la hoja de mi arma sobre el hombro derecho. Pese a que muchas zonas del cuerpo habían sido dañadas por el ataque de acido de mi compañera, en la zona en la que le golpee se podía apreciar como casi toda la armadura había desaparecido.
El golpe que descargue con gran fuerza, hizo que el brazo derecho se le separara del cuerpo. Eso ocasiono que además de que un chorro de sangre saliera de la zona en la que hasta hacia un momento había un brazo unido al cuerpo, el akuma gritara de dolor y retrocediera un paso.
-Esto no ha terminado, he llevado la pirámide de vuelta con las otras dos, pero la gracia está en que abriré las puertas y un grupo de quince niveles 1 acabaran con todos los humanos que hayan en el exterior- decía el akuma sonriendo pese a la pérdida de su extremidad.
Aquellas palabras hicieron que dudara antes de enviarle un nuevo golpe esa máquina sedienta de sangre, lo que aprovecho para darme un corte con la cuchilla de su antebrazo en mi costado derecho. El golpe hizo que me inclinara levemente hacia delante y nuevamente fue aprovechado por mi adversario para asestarme un nuevo corte pero esta vez sobre el hombro derecho.
-Te cortare tu brazo como tú me has cortado el mío- decía el nivel 3 con un tono de ira.
Al ver como Faith lograba golpear nuevamente al akuma, no tarde en correr hacia nuestro enemigo, para tratar de asestarle un nuevo golpe con mi alabarda. Aprovechando que el akuma se tambaleaba por el ataque de mi compañera, le golpee con la hoja de mi arma sobre el hombro derecho. Pese a que muchas zonas del cuerpo habían sido dañadas por el ataque de acido de mi compañera, en la zona en la que le golpee se podía apreciar como casi toda la armadura había desaparecido.
El golpe que descargue con gran fuerza, hizo que el brazo derecho se le separara del cuerpo. Eso ocasiono que además de que un chorro de sangre saliera de la zona en la que hasta hacia un momento había un brazo unido al cuerpo, el akuma gritara de dolor y retrocediera un paso.
-Esto no ha terminado, he llevado la pirámide de vuelta con las otras dos, pero la gracia está en que abriré las puertas y un grupo de quince niveles 1 acabaran con todos los humanos que hayan en el exterior- decía el akuma sonriendo pese a la pérdida de su extremidad.
Aquellas palabras hicieron que dudara antes de enviarle un nuevo golpe esa máquina sedienta de sangre, lo que aprovecho para darme un corte con la cuchilla de su antebrazo en mi costado derecho. El golpe hizo que me inclinara levemente hacia delante y nuevamente fue aprovechado por mi adversario para asestarme un nuevo corte pero esta vez sobre el hombro derecho.
-Te cortare tu brazo como tú me has cortado el mío- decía el nivel 3 con un tono de ira.

Metron-

Fecha de inscripción: 20/01/2009
Cantidad de envíos: 922
Edad: 22
Reputación: 12

Re: Misión a Egipto [Metron-Faith-William]
Aprovechando que el ácido había caído sobre la hombrera de la armadura del Akuma de manera más concentrada que en otras áreas de éste, carcomiendo aquella parte con más eficacia y profundidad, Metron realizó un corte limpio y con mucha fuerza, amputándole el brazo al caballero.
La sangre fluyó junto al grito del Akuma, quien, pese a contar con una extremidad menos, lanzó su advertencia a los exorcistas, tomando a los humanos que transitaban por el fructífero mercado a los pies de las pirámides que ahora acompañaban nuevamente a la gran estructura ambulante que había sido nuevamente transportada hacia su lugar de origen.
El exorcista pelirrojo mostró signos de duda ante las palabras de la máquina, momento que fue aprovechado por esta para asestarle nuevos cortes, uno en el antebrazo y el otro en el hombro. Las despiadadas palabras del Akuma, anunciando que Metron también perdería su brazo como él lo había perdido por causa del mismo, llegaron a oídos de la menor, quien intentó intervenir. Sin embargo, no dio ni dos pasos cuando el Akuma, seguramente usando todas sus fuerzas luego de haberlos subestimado, se volteó hacia donde estaba.
-¡Ni te atrevas a intervenir que luego me encargo de ti! -fueron sus furibundas palabras, pronunciadas al tiempo que estiraba el único brazo que le quedaba, logrando que rápidamente una roca de mediano tamaño se dirigiera hacia donde estaba Faith.
Entre el cansancio y sus pésimos reflejos, la pelinegra observó como la piedra, que había sido movida por el Akuma desde el otro extremo de la cámara en la que se encontraban, se acercaba bastante velozmente hacia ella. Desviando su atención del peligroso trozo de pared (de allí venía la piedra originalmente) que se le acercaba, contempló nuevamente al Akuma que estaba empeñado en despojar a Metron de su brazo derecho. Entre la negrura que lo rodeaba y los huecos en la misma, a su vista resaltó un espacio sin densa oscuridad en la espalda.
-¡Dual Slash! -podía parecer inútil emplear nuevamente aquel ataque contra la máquina, pero, con una puntería que ni en sueños poseería con algo que no fuera su Inocencia, dirigió el arma hacia la espalda, a sus ojos, desprotegida de su enemigo.
Fue algo simultáneo, casi planeado por ambos participantes. Por una parte, la roca que iba dirigida hacia ella terminó por impactar en su pecho y abdomen, quitándole el aliento de sopetón, logrando que escupiera una moderada cantidad del vital líquido carmín y logrando que, por unos instantes, toda su vista se ennegreciera y su estado pasara a ser entre lo conciente e inconsciente, es decir, subconciente.
Por otra parte, la chistera hizo el primer corte diagonal de forma más bien superficial considerando las heridas que ya tenía por ataques anteriores de la misma y la alabarda. Pese a que reaccionó al ataque, no pudo hacer nada para evitarlo al tener su único brazo dirigido hacia el hombro derecho del exorcista mayor; la chistera realizó su segundo corte diagonal formando una perfecta equis en la espalda. No obstante, el intenso brillo de la Inocencia (el cual por un instante se perdió por el repentino cambio de estado de su apóstol) indicó que la intensidad del ataque había sido ligeramente mayor, pese a las consecuencias sufridas por Faith, y que, por tanto, la chistera lograra que el último corte fuera más profundo y el arma quedara incrustada en el lomo de la máquina. Los gritos y la caída de rodillas del Akuma indicaban que estaba ya tan al límite como los exorcistas; un golpe lo suficientemente poderoso más y ya no podría más (aunque los exorcistas seguramente tampoco).
La sangre fluyó junto al grito del Akuma, quien, pese a contar con una extremidad menos, lanzó su advertencia a los exorcistas, tomando a los humanos que transitaban por el fructífero mercado a los pies de las pirámides que ahora acompañaban nuevamente a la gran estructura ambulante que había sido nuevamente transportada hacia su lugar de origen.
El exorcista pelirrojo mostró signos de duda ante las palabras de la máquina, momento que fue aprovechado por esta para asestarle nuevos cortes, uno en el antebrazo y el otro en el hombro. Las despiadadas palabras del Akuma, anunciando que Metron también perdería su brazo como él lo había perdido por causa del mismo, llegaron a oídos de la menor, quien intentó intervenir. Sin embargo, no dio ni dos pasos cuando el Akuma, seguramente usando todas sus fuerzas luego de haberlos subestimado, se volteó hacia donde estaba.
-¡Ni te atrevas a intervenir que luego me encargo de ti! -fueron sus furibundas palabras, pronunciadas al tiempo que estiraba el único brazo que le quedaba, logrando que rápidamente una roca de mediano tamaño se dirigiera hacia donde estaba Faith.
Entre el cansancio y sus pésimos reflejos, la pelinegra observó como la piedra, que había sido movida por el Akuma desde el otro extremo de la cámara en la que se encontraban, se acercaba bastante velozmente hacia ella. Desviando su atención del peligroso trozo de pared (de allí venía la piedra originalmente) que se le acercaba, contempló nuevamente al Akuma que estaba empeñado en despojar a Metron de su brazo derecho. Entre la negrura que lo rodeaba y los huecos en la misma, a su vista resaltó un espacio sin densa oscuridad en la espalda.
-¡Dual Slash! -podía parecer inútil emplear nuevamente aquel ataque contra la máquina, pero, con una puntería que ni en sueños poseería con algo que no fuera su Inocencia, dirigió el arma hacia la espalda, a sus ojos, desprotegida de su enemigo.
Fue algo simultáneo, casi planeado por ambos participantes. Por una parte, la roca que iba dirigida hacia ella terminó por impactar en su pecho y abdomen, quitándole el aliento de sopetón, logrando que escupiera una moderada cantidad del vital líquido carmín y logrando que, por unos instantes, toda su vista se ennegreciera y su estado pasara a ser entre lo conciente e inconsciente, es decir, subconciente.
Por otra parte, la chistera hizo el primer corte diagonal de forma más bien superficial considerando las heridas que ya tenía por ataques anteriores de la misma y la alabarda. Pese a que reaccionó al ataque, no pudo hacer nada para evitarlo al tener su único brazo dirigido hacia el hombro derecho del exorcista mayor; la chistera realizó su segundo corte diagonal formando una perfecta equis en la espalda. No obstante, el intenso brillo de la Inocencia (el cual por un instante se perdió por el repentino cambio de estado de su apóstol) indicó que la intensidad del ataque había sido ligeramente mayor, pese a las consecuencias sufridas por Faith, y que, por tanto, la chistera lograra que el último corte fuera más profundo y el arma quedara incrustada en el lomo de la máquina. Los gritos y la caída de rodillas del Akuma indicaban que estaba ya tan al límite como los exorcistas; un golpe lo suficientemente poderoso más y ya no podría más (aunque los exorcistas seguramente tampoco).
_________________
Faith-Rango C: 43 puntos
Jasdevi-Noah: 52 puntos





Ava made by Natsu, Firma made by Klaud~

Faith E. Wippler-

Fecha de inscripción: 28/03/2009
Cantidad de envíos: 374
Edad: 15
Localización: En Macondo~
Reputación: 4
Re: Misión a Egipto [Metron-Faith-William]
Cuando me encontraba en una situación un tanto delicada debido a los cortes del nivel 3, Faith se decidió a atacar pese a las advertencias de nuestro enemigo. Nuevamente su inocencia se incrusto en la espalda del akuma, para ser más exacto, en el mismo lugar en donde le habíamos golpeado y herido hace poco tiempo.
Aquel ataque hizo que el nivel 3 cayeras de rodillas al suelo. En su rostro se podía ver claramente el dolor por el ataque de mi compañera, ahora era mi turno de atacar y terminar con el dolor que estaba sintiendo. Levante mi alabarda y me coloque en posición para asestarle lo que sería un último golpe.
-Esto se acabo, no volverás a hacer daño a nadie- dije jadeando por el cansancio.
Tras esas palabras concentre la poca fuerza que me quedaba y le aseste un fuerte golpe en el pecho, exactamente en el mismo lugar en donde anteriormente mi compañera le había golpeado y marcado con su inocencia. La hoja de la alabarda se clavo en horizontal sobre el akuma, haciendo que los gritos de dolor de este fueran en aumento. Lejos de retirar mi arma, la hundí más en su ya no tan dura coraza. Justo en el lugar en donde estaba clavada mi arma, salía un incesante reguero de sangre, al mismo tiempo en su espalda salía otro pequeño rio del mismo líquido.
-AHHHHH, me matareis pero esos humanos morirán y no podréis hacer nada- pronuncio el nivel 3 entre gritos de dolor.
Finalmente una explosión índica que el último akuma de aquella tenebrosa sala había sido destruido. Cuando la nube de polvo se disipo levemente, camine como pude hacia el lugar en donde se encontraba mi compañera. Al parecer había sido golpeada antes de que el akuma explotase y debía de comprobar su estado.
-Faith, te encuentras bien- dije mientras caminaba lentamente hacia ella.
La cantidad de energía que había usado para combatir al tercer nivel, me había dejado más agotado de lo que imagine. A eso debía sumarle los golpes y dos últimos cortes que me había causado aquella maquina azulada.
Al llegar al costado de la pequeña exorcista, me agache y la moví con suavidad para saber cuál era el estado en el que se encontraba, ya que pese al cansancio que seguramente ella también tenía en su cuerpo, debíamos darnos prisa en salir y ayudar a las personas del exterior.
Aquel ataque hizo que el nivel 3 cayeras de rodillas al suelo. En su rostro se podía ver claramente el dolor por el ataque de mi compañera, ahora era mi turno de atacar y terminar con el dolor que estaba sintiendo. Levante mi alabarda y me coloque en posición para asestarle lo que sería un último golpe.
-Esto se acabo, no volverás a hacer daño a nadie- dije jadeando por el cansancio.
Tras esas palabras concentre la poca fuerza que me quedaba y le aseste un fuerte golpe en el pecho, exactamente en el mismo lugar en donde anteriormente mi compañera le había golpeado y marcado con su inocencia. La hoja de la alabarda se clavo en horizontal sobre el akuma, haciendo que los gritos de dolor de este fueran en aumento. Lejos de retirar mi arma, la hundí más en su ya no tan dura coraza. Justo en el lugar en donde estaba clavada mi arma, salía un incesante reguero de sangre, al mismo tiempo en su espalda salía otro pequeño rio del mismo líquido.
-AHHHHH, me matareis pero esos humanos morirán y no podréis hacer nada- pronuncio el nivel 3 entre gritos de dolor.
Finalmente una explosión índica que el último akuma de aquella tenebrosa sala había sido destruido. Cuando la nube de polvo se disipo levemente, camine como pude hacia el lugar en donde se encontraba mi compañera. Al parecer había sido golpeada antes de que el akuma explotase y debía de comprobar su estado.
-Faith, te encuentras bien- dije mientras caminaba lentamente hacia ella.
La cantidad de energía que había usado para combatir al tercer nivel, me había dejado más agotado de lo que imagine. A eso debía sumarle los golpes y dos últimos cortes que me había causado aquella maquina azulada.
Al llegar al costado de la pequeña exorcista, me agache y la moví con suavidad para saber cuál era el estado en el que se encontraba, ya que pese al cansancio que seguramente ella también tenía en su cuerpo, debíamos darnos prisa en salir y ayudar a las personas del exterior.

Metron-

Fecha de inscripción: 20/01/2009
Cantidad de envíos: 922
Edad: 22
Reputación: 12

Re: Misión a Egipto [Metron-Faith-William]
La explosión que escuchó le indicó que finalmente el Akuma había sido derrotado por Metron y que sus problemas con ese caballero de armadura carcomida y dañada luego de tantos golpes ya habían acabado.
Aún no podía moverse luego de tan fuerte golpe con la roca que la máquina le había provocado, por lo que luego que la explosión dejara un gran manto de polvo elevado y dando vueltas por el aire, ni siquiera hizo amago de moverse. Intentarlo resultaba sumamente doloroso, por lo que esperaría a que el dolor mermara un poco.
-Faith, te encuentras bien -era la voz del pelirrojo, quien se acercó y la movió con una suavidad que no evitó que una nueva descarga de dolor en su torso la inmovilizara por un instante.
Su gran respuesta fue un casi inaudible gemido de dolor, el cual se había escapado involuntariamente de su boca al ser movida por su compañero. Pretendía quedarse más tiempo quieta, descansando sobre el suelo sin importarle absolutamente nada, pero no fueron los gritos lejanos de las personas al exterior de las pirámides ni las explosiones en el mismo lugar, sino que la repentinamente imperativa voz de Clareon ordenándole levantarse, levantarlo del suelo y salir de la pirámide fue lo que la obligaron a levantarse.
Fue un reto enorme siquiera sentarse para casi arrastrar las piernas hacia donde estaba Clareon tirado en el suelo luego de la explosión del Akuma. La roca había impactado con mucha fuerza y aún no recuperaba al ciento por ciento su aliento, pero al menos y se mantenía conciente... por el momento.
-Vamos -dijo más a Clareon que a Metron, pero su voz alcanzó también los oídos de su camarada.
Debido a la dureza de las hojas cortantes de la chistera abierta, sin contar el filo que poseían, al activar Faith su Inocencia y lanzarla con un movimiento menos brusco y preciso por el dolor que implicaba moverse, ésta tardó cerca de seis u ocho cortes en hacer unos cortes lo suficientemente profundos como para que al siguiente corte, una parte de la pared se desmoronara, dándole una salida más expedita que recorrer nuevamente toda la pirámide.
Los gritos y las explosiones se intensificaron inmediatamente al no tener un muro que bloqueara las ondas sonoras. Eran 15 Akumas que ya habían asesinado a sangre fría a varios turistas y mercantes, aunque la mayoría evitaba la muerte por los pelos y sin siquiera darse cuenta cómo lo hacían. Al percibir las Inocencias de los exorcistas, los Akumas detuvieron su carnicería para dirigirse veloces hacia ellos.
-Aguantar... Clareon... ¡Boomerang! -y la chistera nuevamente volaba por los aires, cortándolo y cercenando los cuerpos de cuanto Akuma pudiera acabar en una órbita.
Aún no podía moverse luego de tan fuerte golpe con la roca que la máquina le había provocado, por lo que luego que la explosión dejara un gran manto de polvo elevado y dando vueltas por el aire, ni siquiera hizo amago de moverse. Intentarlo resultaba sumamente doloroso, por lo que esperaría a que el dolor mermara un poco.
-Faith, te encuentras bien -era la voz del pelirrojo, quien se acercó y la movió con una suavidad que no evitó que una nueva descarga de dolor en su torso la inmovilizara por un instante.
Su gran respuesta fue un casi inaudible gemido de dolor, el cual se había escapado involuntariamente de su boca al ser movida por su compañero. Pretendía quedarse más tiempo quieta, descansando sobre el suelo sin importarle absolutamente nada, pero no fueron los gritos lejanos de las personas al exterior de las pirámides ni las explosiones en el mismo lugar, sino que la repentinamente imperativa voz de Clareon ordenándole levantarse, levantarlo del suelo y salir de la pirámide fue lo que la obligaron a levantarse.
Fue un reto enorme siquiera sentarse para casi arrastrar las piernas hacia donde estaba Clareon tirado en el suelo luego de la explosión del Akuma. La roca había impactado con mucha fuerza y aún no recuperaba al ciento por ciento su aliento, pero al menos y se mantenía conciente... por el momento.
-Vamos -dijo más a Clareon que a Metron, pero su voz alcanzó también los oídos de su camarada.
Debido a la dureza de las hojas cortantes de la chistera abierta, sin contar el filo que poseían, al activar Faith su Inocencia y lanzarla con un movimiento menos brusco y preciso por el dolor que implicaba moverse, ésta tardó cerca de seis u ocho cortes en hacer unos cortes lo suficientemente profundos como para que al siguiente corte, una parte de la pared se desmoronara, dándole una salida más expedita que recorrer nuevamente toda la pirámide.
Los gritos y las explosiones se intensificaron inmediatamente al no tener un muro que bloqueara las ondas sonoras. Eran 15 Akumas que ya habían asesinado a sangre fría a varios turistas y mercantes, aunque la mayoría evitaba la muerte por los pelos y sin siquiera darse cuenta cómo lo hacían. Al percibir las Inocencias de los exorcistas, los Akumas detuvieron su carnicería para dirigirse veloces hacia ellos.
-Aguantar... Clareon... ¡Boomerang! -y la chistera nuevamente volaba por los aires, cortándolo y cercenando los cuerpos de cuanto Akuma pudiera acabar en una órbita.
_________________
Faith-Rango C: 43 puntos
Jasdevi-Noah: 52 puntos





Ava made by Natsu, Firma made by Klaud~

Faith E. Wippler-

Fecha de inscripción: 28/03/2009
Cantidad de envíos: 374
Edad: 15
Localización: En Macondo~
Reputación: 4
Re: Misión a Egipto [Metron-Faith-William]
Respire aliviado al ver como la pequeña exorcista se ponía en pie y recogía su arma anti-akuma, tras eso comenzó a lanzarla hacia una de las paredes, hasta que esta cedió con tanto golpe. Mientras todo esto ocurría se podían escuchar algunos gritos, un tanto apagados, del exterior de la pirámide, al igual que algunas explosiones y disparos.
No había duda de que debían de tratarse de los akumas que había nombrado el nivel 3. Las suposiciones fueron confirmadas cuando la pared cayo debido al último corte de mi compañera, permitiendo que los anteriores ruidos se escucharan con las fuerza. Debía actual antes de que la masacre fuera mayor que la que ya había. El problema era el cansancio acumulado, los cortes y los golpes que recibí por parte de los akumas anteriores.
-Vamos un pequeño esfuerzo mas- me dije a mi mismo tratando de animarme para poder continuar.
Al llegar hasta el borde de la puerta improvisada, vi como Faith lanzaba un ataque con el que acabo con ocho de las esferas metálicas, que sobrevolaban la zona. Salí al exterior al mismo tiempo que activaba mi inocencia, esta vez con más dificultad, pero igualmente seguía siendo lo suficientemente fuerte como para destruir a unos simples niveles 1.
-Alabarda voladora- dije lanzando el arma hacia el cielo.
El ataque lanzado fue destruyendo al resto de niveles 1 que se acercaban hacia donde me encontraba tanto yo como mi compañera, pero antes de que pudieran lanzar alguna de sus balas envenenadas hacia nosotros, todos y cada uno de ellos fueron destruidos sin más complicaciones.
El panorama que se podía apreciar allí fuera, era un tanto desolador. Habían varias prendas de ropa esparcidas por el medio del mercado, además de ver como casi todos los puestos del comercio habían sido destruidos, gente que pese a que ya no quedaban ninguno de esos demonios en el aire, corrían de aquel lugar. Todo estaba muy diferente a como lo vi la primera vez que llegamos.
-Misión concluida, aunque con demasiados muertos- dije clavando mis ojos en mi pequeña compañera, -creo que es hora que volvamos-
No había duda de que debían de tratarse de los akumas que había nombrado el nivel 3. Las suposiciones fueron confirmadas cuando la pared cayo debido al último corte de mi compañera, permitiendo que los anteriores ruidos se escucharan con las fuerza. Debía actual antes de que la masacre fuera mayor que la que ya había. El problema era el cansancio acumulado, los cortes y los golpes que recibí por parte de los akumas anteriores.
-Vamos un pequeño esfuerzo mas- me dije a mi mismo tratando de animarme para poder continuar.
Al llegar hasta el borde de la puerta improvisada, vi como Faith lanzaba un ataque con el que acabo con ocho de las esferas metálicas, que sobrevolaban la zona. Salí al exterior al mismo tiempo que activaba mi inocencia, esta vez con más dificultad, pero igualmente seguía siendo lo suficientemente fuerte como para destruir a unos simples niveles 1.
-Alabarda voladora- dije lanzando el arma hacia el cielo.
El ataque lanzado fue destruyendo al resto de niveles 1 que se acercaban hacia donde me encontraba tanto yo como mi compañera, pero antes de que pudieran lanzar alguna de sus balas envenenadas hacia nosotros, todos y cada uno de ellos fueron destruidos sin más complicaciones.
El panorama que se podía apreciar allí fuera, era un tanto desolador. Habían varias prendas de ropa esparcidas por el medio del mercado, además de ver como casi todos los puestos del comercio habían sido destruidos, gente que pese a que ya no quedaban ninguno de esos demonios en el aire, corrían de aquel lugar. Todo estaba muy diferente a como lo vi la primera vez que llegamos.
-Misión concluida, aunque con demasiados muertos- dije clavando mis ojos en mi pequeña compañera, -creo que es hora que volvamos-

Metron-

Fecha de inscripción: 20/01/2009
Cantidad de envíos: 922
Edad: 22
Reputación: 12

Página 4 de 5. •
1, 2, 3, 4, 5 
Permiso de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.













